Grethel Aguilar
Directora general de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales)
El 3 de marzo celebramos el Día Mundial de la Vida Silvestre 2026 bajo el lema «Plantas medicinales y aromáticas: conservar la salud, el patrimonio natural y los medios de subsistencia».
Las plantas medicinales y aromáticas son esenciales para el bienestar humano, ya que contribuyen a la salud mundial, mantienen las tradiciones culturales y proporcionan medios de vida a millones de personas. Protegerlas es proteger tanto a las personas como a la naturaleza. Además, sostienen los ecosistemas, enriquecen la biodiversidad, estabilizan los suelos y favorecen a los polinizadores y a innumerables otras especies.
La UICN proporciona la base científica para conservar estas plantas a través de la Lista Roja de Especies Amenazadas y el trabajo de nuestros expertos en la Comisión de Supervivencia de Especies, en particular el Grupo de Especialistas en Plantas Medicinales. Este trabajo ayuda a informar a la CITES, orientando a las Partes sobre las cosechas sostenibles, las regulaciones comerciales y las prioridades de conservación.
Pero esta historia es parte de una mucho más grande. La vida silvestre, desde las plantas y los hongos hasta los animales y los ecosistemas completos, constituye la base de la vida en la Tierra. Sustenta nuestras economías, refuerza la resiliencia climática y mantiene el bienestar humano. Sin embargo, la vida silvestre en todo el mundo está sometida a una presión cada vez mayor debido a la pérdida de hábitats, la sobreexplotación, el cambio climático y el comercio ilegal. La protección de la vida silvestre requiere la colaboración entre los gobiernos y los distintos sectores, especialmente con los pueblos indígenas y las comunidades locales. Juntos debemos promover el uso sostenible y garantizar que la conservación beneficie tanto a la naturaleza como a las personas.
En este Día Mundial de la Vida Silvestre, la UICN hace un llamamiento a los gobiernos, socios y ciudadanos para que actúen juntos con el fin de conservar la vida silvestre en todas sus formas, por el bien de la salud, el patrimonio, los medios de vida y el futuro de nuestro planeta.